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Marxano

LA CULTURA EN MÉXICO

La cultura en subasta:

 

Eructos -que no reductos-

 

del sexenio foxista.

 

Primero antes que cualquier cosa, para hablar del tema que nos ocupa el día de hoy, arte, educación y cultura, vamos a ubicarnos emocionalmente, esto es: pensar que vivimos en un País donde no existen desigualdades sociales, que la pobreza ha sido abatida, o sea que en verdad el numero de pobres se ha abatido considerablemente y que los gringos en 10 años, van a pedir a este País que por favor se les envíe mano de obra barata. Y sobre todo vamos a pensar que este País destina una buena cantidad del producto interno bruto a la educación, al arte, la cultura y la ciencia.

 

También vamos a pensar que tenemos un Presidente que jamás ha dicho, es mas ni siquiera lo ha pensado, que dirigir este País es como administrar la empresa COCA COLA. Y aun mas, vamos a pensar que es un Presidente “algo culto” y ha leído algunas obras de Jorge Luís Borges, y la primera dama o sea su esposa, martita no confunde a un escritor Indu- con una poetiza. Y que tuvimos a un Secretario del Trabajo, que ahora es de Gobernación, que recomendó a todos los trabajadores del País la lectura de la novela Aura de Carlos Fuentes. Y que se tuvo en CONACULTA, una directora de proyectos especiales, llamada Dolores Creel -hermana del anterior secretario de gobernación-, que tampoco se asignó varios millones de pesos para hacer un video sobre Octavio Paz en su paso por la India. Y pensar también que no les negó el presupuesto a otros, que por cierto ganaron algún premio en los Estados Unidos, realizando un video con sus propios recursos.

 

También habrá que pensar que pasa con los que deciden u otorgan las becas de los creadores del FONCA, de cada año -que por lo regular son los mismos- que solo reparten las mismas a sus amigos, y que como dijera uno de los integtantes que se encuentra en ese comité de asignación de recursos, “fíjate maestro que me critican porque les doy las becas a mis amigos, pues entonces a quien quieren que se las de”. Y bueno, viéndolo desde este punto de vista, no hay más que decir, que este País planteado de este modo, definitivamente no es el nuestro.

 

El nuestro es un País regido por ignorantes (salvo muy raras excepciones) desde la Presidencia de la República y su vocero, hasta El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, me refiero en especial a su directora Sari Bermúdez, que llegó a ese lugar no por méritos obtenidos precisamente en el campo cultural, sino por trabajar en la campaña del candidato panista y ahora Presidente de México Vicente Fox -que se paso diciendo tonterias como el mismo calificó sus últimos comentarios- a punto de culminar su gestión como tal y dice bien el dicho, “no hay mal que dure cien años ni enfermo que los aguante”, ahí están las reciente protestas de los sindicatos nacionales y locales, en contra de su política neoliberal y de globalización desmedida, al servicio de los empresarios.

 

Y viéndolo de este modo entonces que podemos esperar, de la actual Legislación de Cultura de México, pues únicamente que sea una legislación para los “cuates”, casi, casi, para los “amiguitos” de Fox y de Sari.

La cultura y el arte solo es: “una flor en el ojal de la solapa” del Gobierno mexicano, que los saca a relucir cuando le conviene, y que caravanea con sobrero ajeno.

 

Ahora bien pero de que “cultura”, y de que “arte” estamos hablando ahora, sobre que se pretende legislar. Porque que como bien lo sabemos, cuando se pregunta sobre que es la cultura, la respuesta obligada siempre han sido, “todo”, todo es cultura, hasta nuestros hábitos: el ser humano desde el momento que nace, adquiere una serie de patrones culturales, los cuales se habrán de reflejar en el transcurso de su vida, lo demás se modela y se adquiere en el devenir de un proceso ya sea educativo de experiencia cotidiana. También se llegó a hablar de la alta cultura, cuando al referirse a ciertos tipos de eventos diseñados exclusivamente, para ciertas clases sociales más poderosas políticamente o económicamente. Y también están todo tipo de eventos llamados “culturales”, ligados de algún modo por lo regula, con todo lo que tiene que ver con la creatividad del ser humano.

 

Y ahora ¿de que cultura estamos hablando nuevamente?, de esa cultura a la que me he referido o de la llamada “cultura digital” que ahora está por todas partes e inunda nuestra existencia diaria, y que muchas veces ni siquiera nos damos cuenta, y menos aun, de que estamos pasando por una nueva etapa llamada “sociedad multicultural”. En la cual estamos, a través del Internet adquiriendo posiblemente otras ideologías ajenas a la nuestra.

 

Hay que aclarar que la tecnología digital, fue “desarrollada desde parámetros estadounidenses y esto no sólo implica el idioma, sino que incluye también el pragmatismo conceptual del "sueño americano", como apunta Vicente Verdú:

 

“El ciberespacio esta diseñado sobre un patrón típicamen­te americano. La realidad que se anuncia con las auto­pistas de la información y el desarrollo de la telemática se aviene como un diseño a la medida de sus estilos y pensamientos. La preeminencia del hogar sobre la ca­lle, de lo privado sobre lo público, del individualismo utilitario sobre lo afectivo, del negocio sobre todas las cosas”.

 

Levis, por otra parte, define a las computadoras como "máquinas automáticas con un gran poder de cálculo a las que se les atribuye algunas características propias de los seres humanos y en ocasiones, propiedades casi sobre­naturales y que, como tecnología intelectual, contribuyen a determinar el modo de percepción e intelección a par­tir del cual nos aproximamos a la realidad" (Levis, 2001). El modo de percepción de la realidad, configura los parámetros de aproximación inteligible a la realidad mediatizada por estos nuevos dispositivos culturales y tec­nológicos. Como se podrán dar cuenta, el objeto mismo ya se plantea con un “dispositivo cultural-el subrayado es mío-

 

La reterritorialización de la tecnología digital, genera­da desde los parámetros anglosajones, ¿es posible desde los países que poseen otra cultura? No lo sabemos. En todo caso, resulta interesante reflexionar acerca de una idea que se desprende de esta lectura: somos consumidores de una tecnología que no producimos.” (Pimentel,2004)

 

Habrá que legislar urgentemente, sobre las llamadas carreras o licenciaturas y posgrados, que se ofrecen por la Internet, y qué además de carece de una validación oficial, reducen la educación a un mero producto de consumo, que se adquiere por el que mas tiene.

Habrá que legislar nuevamente sobre todas esas “asociaciones culturales” -asociaciones civiles sin fines de lucro-, en el que las donaciones a ellas, pueden ser deducibles de impuestos. Y que en ocasiones son utilizadas para el lavado de dinero.

Habrá que legislar sobre aquellas asociaciones, que otorgan doctorados honoris causa, magíster y excelencias educativas a las instituciones, por una cantidad determinada en dólares. Como por ejemplo el “Consejo Iberoamericano para la Excelencia Educativa A. C. sin fines de lucro” empresa sudamericana creada en Perú, que está sorprendiendo a diversos sectores –públicos y privados- que se dedican a la educación, ofreciendo los títulos antes mencionados, con sólo pagar el ingreso o un doctorado honoris causa por 500 dólares. Y me refiero a esta empresa porque ha llegado corromper algunas instituciones de nuestro País. Y además esta utilizando diverso logotipos de universidades latinoamericanas, además del escudo nacional mexicano, y abajo del mismo el nombre del Secretaría de Educación Pública de nuestro País.

Por eso es tan importante legislar sobre todo aquello que esta surgiendo en la vereda digital. Sin perjuicio del derecho que tienen los individuos, hombres o mujeres, sobre el acceso a la información.

 

DM

Mayo 2006

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